Los efectos de las ondas de choque y del PRP son complementarios. Las ondas de choque aumentan la perfusión sanguínea y la permeabilidad tisular, creando un ambiente en el que los factores de crecimiento del PRP pueden difundirse y actuar mejorregenomedix.com. Además, proporcionan analgesia inmediata, lo que facilita la rehabilitación tras la infiltraciónregenomedix.com. El PRP, por su parte, aporta plaquetas y proteínas como PDGF, TGF-β y VEGF que estimulan la proliferación celular, la angiogénesis y la síntesis de colágeno, sosteniendo la regeneración a medio plazo.

Evidencia clínica de la combinación

Un estudio retrospectivo con 128 pacientes con osteoartritis de rodilla y lesión de menisco comparó tres grupos: PRP solo, ondas de choque solas y combinación de ambos. La combinación consistió en infiltrar 5 mL de PRP e iniciar la sesión de ondas de choque 15–20 min después, repitiéndose semanalmente durante cinco semanaspmc.ncbi.nlm.nih.gov. Los pacientes tratados con la combinación mostraron al final del ciclo mayor reducción del dolor y mejores puntuaciones funcionales (VAS, Lequesne y WOMAC) que los grupos de tratamiento únicopmc.ncbi.nlm.nih.gov, además de una menor incidencia de complicaciones. El estudio concluye que unir ESWT y PRP “alivia mejor el dolor, logra una recuperación funcional más rápida y reduce significativamente las complicaciones” en comparación con cada terapia aisladapmc.ncbi.nlm.nih.gov.

Protocolo sugerido y consideraciones

Aunque no existe un protocolo único, los estudios sugieren las siguientes pautas para lesiones meniscales:

  • Evaluación inicial: confirmar que la rotura es estable y que el paciente ha agotado otras opciones conservadoras.

  • Preparación del PRP: obtener 15–20 mL de sangre, centrifugar para concentrar las plaquetas y preparar 3–5 mL de PRP.

  • Infiltración: inyectar PRP en la articulación y alrededor del menisco (0,5–2 mL en el borde lesionado) en tres sesiones separadas por una semanamdpi.com.

  • Sesión de ondas de choque: aplicar ondas focales (0,12–0,25 mJ/mm², 1.000–2.000 impulsos) el mismo día que el PRP, dejando un intervalo de 15–20 minutos o realizando el procedimiento antes de la infiltración; repetir semanalmente durante tres a cinco semanaspmc.ncbi.nlm.nih.gov.

  • Cuidados posteriores: evitar antiinflamatorios durante el ciclo, permitir apoyo completo pero evitar actividades de impacto en las primeras dos semanasmdpi.com. Evaluar periódicamente la evolución del dolor y de la función.

Limitaciones y perspectivas

La combinación de ondas de choque y PRP muestra resultados prometedores, pero la literatura es todavía escasa. Los estudios disponibles incluyen muestras pequeñas y a menudo se basan en osteoartritis o tendinopatías, por lo que se necesitan ensayos controlados aleatorizados específicos para lesiones meniscales. También es crucial estandarizar las dosis de energía de las ondas de choque y el volumen de PRP, y considerar el coste y la disponibilidad de estos tratamientosregenomedix.com. A pesar de estas limitaciones, los datos actuales indican que la terapia combinada puede ofrecer un alivio sintomático más rápido y una regeneración más efectiva que cualquiera de las modalidades por sí sola, constituyendo una opción interesante para pacientes con roturas meniscales que buscan alternativas no quirúrgicas.

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